Jueves 25 de febrero del 2010

El pasado mes de diciembre, Michel encontró finalmete una plaza en el Asilo de Ancianos de La Romana. Desde el primer día todos le acogieron con cariño. Ahora es casi la estrella del Asilo. Se ha hecho querer tanto por los trabajadores como por sus compañeros. Nosotros nos encontramos ahora una vez al mes con él, el día de la fiesta mensual y lo llamamos amenudo por teléfono aunque casi nunca está porque siempre consigue que alguien se lo lleve a pasear.


Todos sabemos que cuando un anciano se deprime, termina muriéndose. Así que nos pusimos manos a la obra!

Michel es un ancianito dulce y cariñoso, que trabajaba recogiendo basura en las playas de Bayahibe. Janela, del restaurante La Cubana, que está a pie de playa le ofrecía comida y cariño a diario e incluso llegó a celebrarle el único cumpleaños que jamás celebró.

Hace unos meses Michel se quedó sin trabajo. Janela me pidió que hiciera las gestiones necesarias para que Michel pudiera ser aceptado en Asilo de Ancianos de La Romana, que insisto para estas personas es un lujo acceder a él y una alegria. Lamentablemente no había plazas, así que entre Janela y yo decidimos ocuparnos de él. Visitas, comida…

Hasta que un día, Janela me llamó muy triste porque en su anterior visita había encontrado a Michel llorando desconsoladamente porque no tenía trabajo y porque debía depender de nosotras.

Todos sabemos que cuando un anciano se deprime, termina muriéndose. Así que nos pusimos manos a la obra!

Deacuerdo con Moises Gregorio Santana Presidente de la Asociación Pro Desarrollo de Benerito, que enseguida se ofreció para colaborar, Janela y yo llegamos a la siguiente resolución.

Moises le daba un trabajo, para que Michel no sospechara de que se trataba de un acuerdo, y entre los 3, Moises, Janela y La Fundación, le pagamos un sueldo.

Ahora Michel está contento, seguimos visitándole y llevándole algo de comida y para él Janela es su mamá y yo soy su tía.