Ahora Regina estudia durante la semana, y el fin de semana trabaja como tejedora de trenzas en una peluquería de Bayahibe. ¡Es un buen comienzo!
Regina tiene un don. Sus hábiles manos son capaces de tejer trenzas a una velocidad sorprendente y con unos diseños preciosos que es capaz de asignar a cada cara como si fuera una estilista profesional.
Con Regina lo que hicimos fue un experimento. Le financiamos un pequeño stand en una feria artesanal que tuvo lugar en Bayahibe, además de todo el material necesario y con el título de Trenzas Solidarias, dimos rienda suelta a sus manos.
Durante tres días aprendió algunas pautas sobre como gestionar un mini negocio (entradas, gastos, publicidad, comunicación), nos deleitó con su arte, ganó dinerito y para sorpresa de todos consiguió un trabajo.
Ahora Regina estudia durante la semana, y el fin de semana trabaja como tejedora de trenzas en una peluquería de Bayahibe. ¡Es un buen comienzo!
Y visto el éxito de este proyecto, queremos continuar promocionando los jóvenes del batey para que puedan forjarse un futuro un poquito mejor.
Deseadnos suerte… y colaborad!
Quiero agradecer especialmente a Rita Sellares que fue la persona que me dio la idea de participar en la feria.


