Abril 2008

Santa es una mujer de 70 años. ¡Yo nunca lo hubiera dicho! Su ayuda ha resultado ser la más sencilla y a la vez la más efectiva. Buscamos algo que ella pudiera hacer y que le sirviera para vivir. Santa hace dulces de mani y de cacao.

Compramos todo lo que necesitaba: azúcar, cacao, harina, leche, etc. Fue una inversión puntual que hasta hoy le sirve para mantenerse.

Cada día prepara sus dulces, se va a la escuela del pueblo más cercano, y allí los vende.

Estoy contentísima por ella, y ese es el modo en que me gustaría solucionar todos los problemas, sólo que depende también de la predisposición de cada uno y de su capacidad de administrarse.

Esta es otra de las cosas que ha sido gracias a vuestras donaciones. Gracias.