06 de Marzo de 2011

No se como empezar a contaros a todos lo sucedido en estos últimos tiempos. Para los que habéis seguido mi recorrido emocional y profesional será fácil entender cómo y porqué he llegado a tomar las siguientes decisiones. Para los que no, espero que lo que voy a contaros os haga entender que al fin y al cabo solo soy una persona que ha intentado con todas sus fuerzas y con muchas limitaciones participar en el cambio por un mundo mejor.

Muchas veces mis seres más queridos me reprenden cariñosamente por ser demasiado transparente, pero si todos confiasteis en mí por mi honradez y sinceridad, no veo porque no debería haceros partícipes de los cambios que se avecinan…

Beatrice Virette – Necesidad o Devoción

Hace aproximadamente dos meses, llegó a Bayahibe una psicóloga de nacionalidad francesa, Beatrice, que se ofreció ayudar a la Fundación asistiendo a las clases que se impartían a los niños y dándome algunas directrices para mejorar en la comprensión del comportamiento de los niños con mayores dificultades de aprendizaje y de comportamiento.

Hacía ya algún tiempo que yo me preguntaba secretamente cuál era el motivo por el que yo había decidido realizar este tipo de trabajo. Porque había tenido una infancia y adolescencia difíciles… o por vocación?

Cuando le expuse mis pensamientos, se ofreció muy amablemente a trabajar sobre esas dudas y así fue como empezamos un pequeño psicoanálisis que a día de hoy no lamento en absoluto haber iniciado y del cual, incluso a mi, me han sorprendido los resultados.

El Cambio a través del Indivíduo

Entendí muchos mecanismos de autodefensa en los que todos los seres humanos estamos atrapados, entendí un nuevo lenguaje que consiste en reconocer el verdadero significado de las palabras que para cada uno de nosotros representan algo diferente (ej: casa para unos puede significar hogar y para otros familia), aprendí que el mundo cambia según la mirada de quién lo observa, reafirmé mi creencia en que el cambio es posible a través de un trabajo sobre el individuo y todo esto me llevó a darme cuenta de mis limitaciones como profesional.

Lo mejor de todo: ahora se que mi trabajo ha sido elegido por una profunda vocación de ayuda al prójimo y una fe incalculable en el cambio a través del individuo.

Lo peor: empecé la casa por el tejado. Pero eso no importa ya que gracias a ello he adquirido una experiencia en el campo que me permitirá llegar a mejor cumplir mis objetivos aunque tarde un poco más.

Limitaciones

Paralelamente a todo esto y desde un plano más terrenal, los obstáculos con los que me he encontrado a la hora de realizar mi trabajo han contribuido a esta nueva toma de decisiones. El inexistente apoyo de una parte de la comunidad (la más influyente) de Bayahibe, la frecuente escasez de fondos que me ha llevado incluso a pasar por verdaderos momentos de penuria para poder afrontar los gastos de la fundación y la gravedad de los acontecimientos de las últimas semanas entre otros, que no se pueden exponer aquí para proteger a los afectados, para los que mis conocimientos no bastan, reafirman mis recientes decisiones.

Decisiones

Voy a dejar el país para ir a estudiar la carrera de psicología.

El Centro Cultural de Bayahibe se cerrará a finales del mes de febrero. Para las personas y familias que siguen necesitando de ayuda, se realizará una fuerte campaña de recolecta de fondos para que los problemas más urgentes queden resueltos antes de mi partida. El seguimiento de estos casos, que son pocos, quedará en manos de la Vice-Presidenta de la Fundación, Alessandra Vavala, con quien mantendré una estrecha comunicación para asegurarme de que todo tiene un buen desenlace.

Se dejará una sola cuenta bancaria abierta (en pesos) en la que las personas que han apadrinado a alguien o se han vinculado a una causa específica puedan seguir haciéndolo.
En el momento en el que estos casos queden resueltos y a menos que la persona a cargo de acuerdo con algún donante decidan lo contrario, la cuenta se cerrará definitivamente.

¿Cómo podéis ayudar?

Antes de primeros de marzo queremos dejar construida la casa de Gabriela y Ariel. Por una cuestión de urgencia la decisión final es construir una habitación de blocks y cemento para librarles del peligro ante la delincuencia o ante un posible huracán, y el resto de la casa de zinc ya que esto abarata considerablemente los costes.

Hace unos 4 meses, se les está pagando a dos ancianos sin techo de la localidad de Benerito, una habitación de coste mensual 700 pesos dominicanos. Nos gustaría poder tenerlos en dos habitaciones diferentes para que cuando se enferma uno no se enfermen los dos, y ayudarles en la medida de lo posible con su alimentación y sus gastos médicos, ya que en el asilo de ancianos no hay plazas por el momento.

Hasta Siempre…

Quiero agradeceros con todo mi corazón y en nombre de todas las personas a las que vuestra ayuda ha cambiado la vida todo el apoyo que nos habéis brindado a lo largo de estos 4 años. Sin cada uno de vosotros esto habría sido una batalla perdida. He sentido vuestra emoción en cada donación, en cada viaje, en cada hueco de vuestra maleta guardado para traernos material y cariño, en cada palabra, en cada consejo y en cada ánimo cuando mis fuerzas han decaído.

Esto no es una despedida ya que en algún lugar y en algún momento mi labor social continuará, es solo un hasta luego, un gracias y un te quiero.

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